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Preguntas frecuentes psicólogos Málaga

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Área de psicología

¿Qué es la psicología?

Etimológicamente la palabra psicología significaría la “ciencia del alma”. Con el transcurso de los tiempos, la psicología paulatinamente ha ido pasando de ser considerada como una “filosofía de la mente” a ser el “estudio empírico de los fenómenos de la mente”. A finales del siglo XIX, William James la definió como “la ciencia de la vida mental, de sus fenómenos y de sus condiciones”.

Desde el comienzo hasta mediados del siglo XX, la definición de psicología sufrió un nuevo cambio, pasando a ser la “ciencia de la conducta y de los procesos mentales”
Hoy en día, podemos definir formalmente la psicología como “la ciencia que estudia la conducta de los individuos y sus procesos mentales, incluyendo los procesos internos de los individuos y las influencias que se producen en su entorno físico y social”.

¿Qué hace un psicólogo?

El psicólogo es un profesional especializado, un científico del comportamiento humano. Su trabajo lo desarrolla, cada día, con personas que se encuentran en un momento difícil de su vida o que se enfrentan a un problema que requiere el análisis y la asesoría -y a veces, la compañía, complicidad y apoyo- de un especialista. El psicólogo cuenta con herramientas metodológicas y con técnicas para realizar una evaluación, establecer un diagnóstico y proponer un tratamiento para abordar los problemas de sus clientes y para ayudarles a entender los motivos de su malestar. Pero estos especialistas de la mente humana no sólo resultan útiles en situaciones críticas; bien al contrario, proporcionan recursos y estrategias para prevenir posibles problemas, y que nos ayudarán a sentirnos más estables y fuertes en el día a día.

¿Cuándo te puede ayudar el psicólogo?

  • Cuando sintamos que la tristeza, la apatía y la falta de ilusión empiezan a agobiarnos y a emitirnos el siempre equivocado mensaje de que nuestras vidas carecen de sentido.
  • El negro o el gris tiñen frecuentemente nuestros pensamientos y nos vemos incapaces de encontrar algo positivo en nuestras vivencias cotidianas.
  • Todo a nuestro alrededor lo percibimos amenazante y nos sentimos solos, incomprendidos o desatendidos.
  • Pensamos que la desgracia se ha cebado en nosotros y comenzamos a asumir que todo nos sale mal y que las cosas no van a cambiar.
  • Cuando el temor o la inseguridad nos impiden desarrollar nuestras habilidades y disfrutar de personas, animales y cosas que nos rodean.
  • La obsesión por padecer graves enfermedades o contagiarnos de ellas nos lleva a conductas extrañas y repetitivas.
  • Nos sentimos “con los nervios rotos” y casi cualquier situación hace que perdamos el control y sólo sepamos responder con agresividad o con un llanto inconsolable.
  • Nos damos cuenta de que fumar, beber o consumir cualquier otra droga, apostar,… se ha convertido en una adicción de la que no sabemos salir y que genera perjuicios importantes en nuestra vida o en la que de quieres nos rodean.
  • El estrés empieza a mostrarse a través de sus síntomas psicosomáticos: insomnio, problemas digestivos, cardiovasculares, sexuales,….
  • La ansiedad es una constante diaria, que impide la estabilidad y serenidad necesarias para mantener un pensamiento positivo, una conducta tranquila y el goce de los pequeños placeres cotidianos.
  • Las dificultades sexuales afloran y vivimos la angustia que causan la impotencia, la falta de deseo o de sensaciones eróticas y, sobre todo, la imposibilidad de gozo y comunicación con la persona destinataria de nuestro amor.
  • Los silencios, los desplantes o los gritos sustituyen al diálogo, y los problemas de comunicación enturbian nuestra relación con los demás.
  • Sentimos haber perdido el control sobre el bienestar y la estabilidad en las situaciones que afectan a nuestra pareja, nuestros hijos y/o nuestros familiares.

 

Área de logopedia

¿Qué es la logopedia?

La palabra “logopedia” está compuesta por dos términos de origen griego: “logos”, que significa palabra, verbo, habla, lenguaje o discurso y “paideia” que significa “educación de los niños”.

Esto es así porque en sus inicios, la logopedia surgió con el fin de atender aquellos trastornos relacionados con la comunicación de los más pequeños. Actualmente el tratamiento de la logopedia se ha extendido a adultos.
La logopedia tiene como finalidad: la prevención, el diagnóstico, el pronóstico, el tratamiento y la evaluación integral de los trastornos de la comunicación humana.

Estudia los trastornos de lenguaje y audición en niños y adultos. En los más pequeños es una gran ayuda para que mejoren su comunicación, mientras en los adultos es ideal para tratar problemas lingüísticos a consecuencia de los años.

Síntomas e indicadores para llevar a un niño al logopeda

  • Que no se le comprenda cuando habla.
  • Que se coma sonidos o agregue otros.
  • Que no discrimine sonidos.
  • Que no hable o muy poco.
  • Que no logre seguir consignas lingüísticas simples.
  • Que muestre dificultades cuando pronuncie algún sonido.
  • Que muestre lentitud en el pensamiento y cálculo mental.
  • Que presente retraso general en el desarrollo y el lenguaje.
  • Que tenga problemas a la hora de escribir o leer correctamente.
  • Que presente dificultades en la comprensión de textos y enunciados de problemas.
  • Que padezca alteraciones físicas, parálisis cerebral, espina bífida…
  • Que respire con la boca abierta.
  • Que tenga alteraciones sensoriales.
  • Que se encuentre afónico con frecuencia.
  • Que presente cambios de voz muy drásticos.

 

¿Cuándo acudir a un logopeda una persona adulta?

  • Que esté diagnosticado de nódulos, pólipos,…
  • Que se encuentre afónico con frecuencia.
  • Que muestre dificultades para deglutir (tragar).
  • Que se le haya diagnosticado alguna enfermedad neurodegenerativa como Parkinson, Huntitong, Alzheimer, Esclerosis lateral amiotrófica…
  • Que haya padecido un accidente cerebro-vascular (Afasias).
  • Que tenga pérdidas de lenguaje, vocabulario, memoria, atención, cálculo…

 

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