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Enfermedades psicosomáticas, ¿estoy enfermo de verdad?

De 8 octubre, 2017 2 Comments
enfermedades psicosomaticas

Las enfermedades psicosomáticas. Una enfermedad mental y física

Sí, no nos hemos equivocado con el titular y, a lo largo de este artículo te contamos el por qué las enfermedades psicosomáticas pueden acarrear una enfermedad tanto física como mental. Como ya te puedes imaginar nuestra mente influye en nuestro cuerpo de forma clara y directa. De hecho, cuando tenemos una enfermedad física seguro que se crean sentimientos de miedo o preocupación en nuestra mente pero, ¿sabías que también ocurre al revés? Sí, existen problemas en nuestra mente que nos llevan directamente a síntomas físicos.

Si crees que has llegado o estás llegando a padecer esto último, no te preocupes. Un 12% de la población de Europa sufre de enfermedades psicosomáticas y, de ellas, más de una cuarta parte, tiene enfermedades físicas. Sufrir este tipo de enfermedades no es nada raro en nuestra sociedad actual. De hecho, la mayoría de ellas vienen dadas por un problema psicoterapéuticos. Más adelante te contaremos algunos ejemplos. Esperamos que este artículo sea interesante para ti y así mantengamos intactas las buenas opiniones de los psicólogos en Málaga de nuestro centro.

¿Qué son las enfermedades psicosomáticas?

Lo primero que debes saber es que se entiende por enfermedades psicosomáticas a aquellas que sufren ciertas personas que, tras una dolencia física y tras realizarse un examen médico, se llega a la conclusión de que no se trata de una enfermedad médica. En definitiva, que sufre el dolor pero no se sabe qué lo provoca. Además, los síntomas son excesivos y los somatiza a todos los ámbitos de su vida.

lista de enfermedades psicosomaticas

Pero, ¿sabes cuál es realmente el verdadero problema? La medicina actual no tiene tiempo material para poder explicar y estudiar las enfermedades psicosomáticas así que, en la mayoría de las ocasiones, se centra en curar los problemas físicos y no dedican las energías necesarias para centrarse en lo que realmente los crea. Que, en este caso, se trata de una enfermedad mental. Te vamos a dar un dato más. Existen personas que llegan a recorrerse decenas de médicos que no son capaces de diagnosticarle absolutamente nada debido a que no se centran en su verdadero problema. ¿El resultado? Siguen viviendo en un sufrimiento continuo provocado por esos problemas psicosomáticos.

Tratamiento para las enfermedades psicosomáticas

En caso de que el médico descubra que realmente se trata de una de estas enfermedades, lo más probable es que ofrezca a su paciente unos ansiolíticos. El problema es que con esto no se soluciona absolutamente nada y, en poco tiempo, el paciente vuelve otra vez a consulta con los mismos síntomas o, si nos apuras, con alguno más en su cuerpo.

Entonces, ¿Cuál es el procedimiento en el tratamiento de las enfermedades psicosomáticas?

Pues derivar a su paciente al psicólogo. La problemática aparece cuando la persona afectada no llega a entenderlo y se ‘niega’ a ir a consulta ya que para él, personalmente, el problema es físico. Eso sí, en los últimos años la ciencia ha ido avanzando y hay una rama de la psicología de la salud que sí cree realmente que existe una sincronización cerebral, un hilo conductor entre la mente y el cuerpo. Habrá que ver cómo evoluciona.

¿Por qué ir al psicólogo si estoy bien mentalmente?

Definitivamente esa es la pregunta que se hacen las personas que no entienden por qué el psicólogo le puede solucionar el tema.  Es más, siguen su recorrido por las diferentes consultas de alrededor para que alguien le diga realmente qué es lo que tiene. Pero, cuando ya toman conciencia de que deben ir, al indagar en aspectos rutinarios de su día a día, se da cuenta de que sí que es probable que algo llegue a fallar en su vida y cree ese malestar generalizado o, incluso, ansiedad. Además, tienes que tener en cuenta que no se trata de algo que nos haya traumatizado dese pequeños, no es así, en la mayoría de las ocasiones es miedo o respeto a hacer algo de lo que realmente no nos vemos capaces.

enfermedades psicosomaticas definicion¿Cuál es la conclusión que podemos sacar entonces?

Pues que, aunque tengamos un dolor físico y creamos que se trata de una enfermedad física, en muchas ocasiones no tiene porque ser así. Puede ser creada por nuestra propia mente para avisarnos de el miedo o respeto que tenemos ante alguna situación.

Ante la parada técnica que ha hecho la medicina actual en el tema de las enfermedades psicosomáticas, ha habido otra rama que si que se ha preocupado por ayudar de algún modo a los pacientes que las sufren: la psicoterapia. Creen en el poder de llegar a cambiar las bases del problema, creyendo que realmente lo que te pasa es producto de tu interior mental, no de tu interior físico. Puede llegar a mandar señales que, sino se les hace caso, se convertirán en un serio problema al que costará muchísimo tiempo hacer frente. A continuación te hacemos una relación entre las enfermedades psicosomáticas y las  emociones que pueden llegar a crearlas.

10 enfermedades psicosomáticas y aquello que las crea.

El infarto y la hostilidad o la ira

Piensa esto. Has tenido una discusión con un compañero de trabajo. Has estado durante semanas guardándote tus sentimientos hasta que, al final, has explotado de la peor forma posible. En forma de ira o cólera. En este caso tu cuerpo ha cogido, por una parte, tu hostilidad durante todo este tiempo y, por otra parte, la ira que sueltas en ese momento. ¿Cuál es el resultado? Se te acelera el corazón, aumentas el ritmo respiratorio o tienes una subida de temperatura. Pero, lo más grave, es que estos síntomas pueden llevar a un problema cardiovascular o ataques cerebrales bastante serios. Así que, mucho cuidado. En el caso en el que la ira sea propia, con nosotros mismos, y no lleguemos a exteriorizarla, todavía es mucho peor ya que no llegamos a soltar esa energía fuera. Nos va a ir consumiendo por dentro poco a poco y se va a paralizar en nuestras arterias. Una enfermedad psicosomática muy grave.

enfermedades psicosomaticas tratamientoEl dolor de cabeza y la ansiedad

En muchas ocasiones un exceso de trabajo, el estrés o la imposibilidad de realizar algo, nos llegan a acarrear una tensión extrema en nuestro cuerpo. Normalmente son nuestros músculos los que la padecen y eso nos lleva a sufrir un dolor de cabeza que puede llegar a ser insoportable. También en la mayoría de las ocasiones, esa tensión apenas está fundada. Es decir, viene por nuestra propia ansiedad, la que nos creamos nosotros mismos de la nada y, por tanto, el dolor de cabeza prácticamente esta somatizado. De hecho, la depresión también puede llegar a crearlo. Así que, si llegas a este caso, pregúntate si realmente vale la pena aquella preocupación que estás sintiendo.

Dolor de barriga e imposibilidad para sentir

¿Qué te ocurre cuando tomas un alimento que tu sistema digestivo no está acostumbrado a comer? ¿Qué te pasa cuando ese alimento es bastante fuerte y picante? Exacto. Es posible que el dolor abdominal llegue a hacer acto de presencia. En la mayoría de las ocasiones ese dolor no es grave, simplemente viene dado por una mala alimentación. Pero, ¿sabes eso que se dice de que el cerebro tiene mucho que ver con nuestro aparato digestivo? Pues a eso mismo nos referimos. Hay ocasiones en los que el estrés o la ansiedad afectan de forma muy concreta a nuestro estómago. La típica frase de… ‘a mi es que los nervios me dan al estómago’. Pues esas personas no están tan mal encaminadas. Una imposibilidad a decir aquello que sientes o a guardarte los sentimientos para ti mismo, puede conllevar a que tu sistema digestivo se vea claramente dañado. Cuando tú mismo no estás ‘acostumbrado’ a sentir algún tipo de emoción como la rabia o la ansiedad, tu cuerpo  te avisa y del mismo modo en el que se te indigesta un alimento, se te indigesta una emoción.

Dolor de espalda y miedo a la locura

Tranquilo, no vas a perder la cabeza por sufrir vértigos y mareos. Una vez se descartan que los problemas médicos no existen, nos damos cuenta de que es el estrés el que provoca esos síntomas. De hecho, también el sentirse débil lleva a creer que nuestra mente ha perdido definitivamente el control. Nada más lejos de la realidad; contente, respira y afronta el posible problema que puedes tener.

La fibromialgia y nuestra imposibilidad a crear límites

Se conoce como fibromialgia a esa enfermedad en la que los dolores musculares y el cansancio hacen acto de presencia. Suele centrarse en ciertas partes del cuerpo aunque hay otros síntomas que también la forman como puede ser la dificultad para dormir, los dolores de cabeza, sensaciones de hormigueo o la dificultad para centrarse en algo en concreto o tener problemas de memoria. Ten en cuenta algo, si afrontamos la vida con tensión, nuestros músculos se verán totalmente afectados y será la única forma que tendremos para defendernos. ¿La solución? Ponte limites. Ten confianza para realizar las diferentes acciones de tu vida y ten por seguro que las vas a hacer y, sobre todo, no te tenses si no llegas a conseguir algo.

El síndrome de la Fatiga Crónica y la necesidad de sentirse protegido

Sí, parece que no tengan nada que ver pero lo tienen. Y de hecho, es una de las enfermedades psicosomáticas más comunes. Mira, las personas que sufren este tipo de Fatiga tienden a tener un cansancio continuo que no mejora por mucho que descansen. De hecho, al más mínimo movimiento, pueden llegar a empeorar. En este caso la mente juega un papel fundamental ya que viene dado por un problema de trauma. Es decir, nos lleva a creer que sino nos enfrentamos a algo somos unos vagos y nos hace sentirnos alerta en todo momento. Hay que tomar consciencia de lo que nuestro cuerpo es capaz de hacer o no y poder ser libre de descansar y de dejarse llevar por el terapeuta. En ocasiones solo se necesita eso, un hombro en el que apoyarse.

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La histaminosis y la creencia a tener intolerancia o alergia a la vida

La histaminosis es una enfermedad alimentaria que puede llegar a controlar la vida de una persona sino se le conciencia de ello. Es más, crea intolerancia a la comida y a la vez lleva a síntomas de fibromialgia o fatiga crónica. Así que, el tema es serio. Vives bloqueado totalmente y esto te lleva a que toda tu vida te de pereza, a no mostrar interés por nada y a no poder sostenerte emocionalmente. En esta ocasión el consejo del terapeuta está claro, ‘tú mandas, no tu enfermedad’. Esta enfermedad psicosomática es una de las más complicadas de tratar.

El colon irritable y la necesidad de ser perfeccionista

Sí, tiene que ver. Existen pacientes que tienden a tener los síntomas del colon irritable de forma crónica y, en este caso, los factores psicológicos tienen mucho que ver. Un exceso de trabajo y de responsabilidad, la ansiedad… Todo ello crea problemas en la sensibilidad de nuestro sistema digestivo y créenos, se nota. El creer que tenemos que ser perfeccionistas y controlar de forma correcta todos los aspectos de nuestra vida es prácticamente imposible. ¡Todos tenemos errores y todos nos equivocamos! Ríete de ti mismo. Esta enfermedad psicosomática tiene solución si pones mucho de tu parte.

Enfermedades en la piel y los problemas sociales

Enfermedades como la psoriasis o el vitíligo son creadas por problemas en nuestra piel pero, ¿sabías que en muchas ocasiones el estrés emocional conlleva a que se desencadenen brotes? Sí, te aseguramos que pasa. En muchas ocasiones ese estrés emocional viene dado por el miedo social que tenemos a que los demás no nos acepten tal y como somos o a, directamente, ser invisibles para ellos. En definitiva, necesitamos que los demás aprueben nuestra forma de ser. Pero no solo ellas, también existen otros problemas en la piel que vienen dado por las enfermedades psicosomáticas.

Sudoración y miedo a los demás

El tener que hablar en público, el tener que hablarle al chico o chica que te gusta o en conclusión, el miedo a sociabilizar, lleva a que tu cuerpo experimente una sudoración excesiva que viene dada exactamente por eso; al miedo a los demás. Esta enfermedad psicosomática se supera afrontando el problema de frente con los consejos del terapeuta.

Como ves la psicoterapia aborda las diferentes enfermedades psicosomáticas con una unión real y conductiva entre la mente y el cuerpo. De hecho, no entienden la una sin la otra. Los terapeutas ayudan y guían en su superación pero, por supuesto, también debes poner algo de tu parte. ¿Te atreves?

 

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2 comentarios

  • Luna dice:

    Gran artículo sobre un tema tan desconocido como las llamadas enfermedades psicosomáticas. Llevaba mucho tiempo buscando algún sitio donde encontrar información de calidad respecto a este tema, pues me toca muy de cerca en mi entorno familiar. Me ha venido genial para tener claro esto de las enfermedades psicosomáticas. Lo dicho, muchas gracias!

    • Muchas gracias Luna! La verdad es que llevábamos bastante tiempo queriendo abordar el tema de las enfermedades psicosomáticas, con una definición, tratamiento, y sobre todo ser prácticos, de ahí el haber creado un punto donde hablar de las 10 enfermedades psicosomática que hemos tratado. Lo dicho, un placer 🙂

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